El sistema inmunológico ha sido el coprotagonista desde hace un año que inició la pandemia. El encierro, la esperanza de la vacuna a la población y el estrés que provoca el imaginar un contagio por covid-19, además de una mala alimentación, han mermado en las defensas del cuerpo humano.
En entrevista con revistaestilos.com, Mauricio Sánchez, director general del Instituto Hábitos y Coach de Cambio de Hábitos dijo que no debemos dejar en manos de nadie nuestra salud. “Estamos acostumbrados a que la industria alimentaria nos diga qué es lo mejor para comer, pero a veces, es todo lo contrario, así que debemos hacernos responsables por nuestras decisiones y por nuestra salud”, enfatizó.
En la actualidad es un tema que ha tomado vital importancia. Antes del covid, “importaba más el tema estético, bajar de peso para lucir el cuerpo en una playa; sin embargo, ahora está renaciendo la preocupación por la salud”, recordó el coach de cambio de hábitos.
Qué hacer para fortalecer el sistema inmunológico
Alimentarse sanamente
Nosotros nacemos con el sistema inmunológico preparado para enfrentar muchas enfermedades. Pero como especie, empezamos a debilitar nuestro sistema inmunológico al consumir productos altamente procesados, endulzantes, edulcorantes, colorantes, conservadores, embutidos y gluten. Estos químicos no los reconoce nuestro cuerpo. Lo acidifican y se vuelve vulnerable para cualquier enfermedad. “Cuando el cuerpo está acidificado, se empieza a inflamar y el sistema inmunológico está ocupado tratando de recuperarse, entonces si son 100 soldaditos que están en la batalla de que estés sano internamente, con estos productos, la mitad están batallando para que no te hagan daño”, refirió Mauricio Sánchez.
Entonces, se debe evitar el consumo de azúcares, jugos procesados, refrescos y lácteos.
Cambiar por: tomar mucha agua natural o con frutas. Darle prioridad a las plantas: vegetales, frutas. Consumir carne, pescado, pollo y huevo.
“Los alimentos naturales a todo el mundo les va a caer bien en el organismo”, enfatizó el experto.
Cambiar hábitos de vida
Debemos reconciliarnos con el sol, recordó el coach. Es importante exponernos al sol de 15 a 20 minutos al día para que se active la vitamina D. “Vivimos miles de años a la intemperie, ahora hay una desincronización en los hábitos de vida. Cada vez vivimos en departamentos minúsculos con aire acondicionado, sin movernos, sin luz y encerrados. Es la tormenta perfecta para enfermarnos”, dijo Sánchez.
Moverse
Hay un fenómeno llamado Mecanotransducción que mediante un estímulo mecánico- físico, la célula realiza todas sus actividades tratando de sacar los desechos y de ingresar los nutrientes a nuestro cuerpo. Este proceso se realiza cuando nos movemos.
“Es importante caminar, agacharse, sentarse, estar en movimiento. No es solo hacer ejercicio por una hora y después sentarse a ver películas”, refirió.
Descansar
De acuerdo con el coach, cuando el sol se oculta, el cuerpo segrega melatonina, una hormona que nos induce al sueño profundo y a un sueño reparador. Para lograr este proceso es importante apagar el celular y aparatos electrónicos una hora antes de acostarse.
En este tiempo se puede compartir con la familia o leer con luz baja.
Mauricio Sánchez recalcó: “Tenemos que bajarle un poco a la tecnología porque esa luz nos está limitando, no estamos descansando, no estamos segregando melatonina”.
Darle espacio a la digestión
“Con el encierro, incrementa la ansiedad, comienzan los antojos y abrimos el refrigerador y nos damos el atracón antes de dormir.
Si estamos comiendo todo el tiempo, nuestro cuerpo no se vacía internamente. Para que se pueda reparar internamente (el cuerpo), mejorar y fortalecer el sistema inmunológico, es importante que pase periodos sin digerir alimentos. Este proceso es el que más desgasta a nuestro cuerpo”, dijo el coach.
Para evitar este desgaste, recomendó cenar temprano y ligero, o inclusive, no cenar.
El digerir alimentos es el proceso que mayor energía gasta nuestro cuerpo.
Evitar el estrés
Actualmente estamos en estrés crónico y continuo.” De repente, estamos pensando: me voy a enfermar, me voy a morir, me voy a quedar sin trabajo. Todos estos pensamientos hacen que segreguemos cortisol y adrenalina.
“La hormona del estrés, cortisol, es el peor acidificante para el organismo. Por ejemplo: un paciente que va a recibir un trasplante, es anestesiado con cortisol para deprimir su sistema inmunológico y no rechace el nuevo órgano.
“Entonces, aquella frase que en la actualidad dicen: ‘Aquel que se preocupaba, que le daba miedo de salir, se enfermó’. ¡Claro! está tan preocupado y tan ansioso que está continuamente segregando cortisol”, dijo Sánchez.
Para evitar caer en el estrés crónico, recomendó empezar el día agradeciendo, meditando, practicando yoga, caminar, estar en contacto con la naturaleza. Respirar profundamente y exhalar, hacerlo cada media hora. Hacer 5 o 6 veces continuas para tomar el equilibrio.
Esperamos que con estas recomendaciones, tu sistema inmunológico esté preparado y fuerte. Como lo mencionó el director del Instituto Hábitos: “Si cuidas tu cuerpo te vas a sentir con mayor confianza. No vas a tener que invertir dinero, solo es mejorar tu calidad de vida. Sin salud no hay nada”.






























