5 recomendaciones para cuidar tus ojos en invierno

5 recomendaciones para cuidar ojos en invierno. Foto Cortesía

Está a punto de llegar el invierno y con él también llegarán los días nublados. Si crees que durante esta temporada tus ojos no están riesgo ante los rayos solares, te equivocas.

Así como preparas la ropa que usarás para protegerte del frío, agregando chamarras, abrigos y ropa gruesa a tu outfit, o incluyes un bálsamo labial a tu rutina de belleza, también tienes que considerar la salud de tus ojos porque, así como ocurre en primavera y en verano, la radiación solar también podría lastimarlos.

Cuando estás en exteriores, no pienses que esta protección solo te la brindan las gafas de sol, porque también tus lentes graduados te pueden ayudar a bloquear los rayos UV, siempre y cuando estén preparados con la tecnología adecuada.

Cuida tus ojos usando lentes que bloqueen la radiación solar. Foto: Cortesía
Cuida tus ojos usando lentes que bloqueen la radiación solar. Foto: Cortesía

Así que, para mantener tus ojos cómodos y protegidos durante el invierno, siempre agrega lentes en tu outfit. A continuación, algunas recomendaciones.

1 Protege tus ojos de los rayos ultravioleta

A pesar de los riesgos y advertencias para la salud visual, solo una de cada dos personas usa lentes de sol.

La Asociación Americana de Optometría recomienda usar anteojos de sol que bloqueen del 99% al 100% de rayos UVA y UVB y que filtren del 75% al 90% de la luz visible.

2 Parpadea con frecuencia

Las bajas temperaturas pueden afectar la lubricación ocular. Además, el contraste de estar en la calle a temperaturas muy bajas y entrar en espacios donde la calefacción es muy alta, puede provocar que nuestros ojos se resequen.

Si notas sequedad, los especialistas recomiendan parpadear con más frecuencia, para que los ojos produzcan más lágrima natural y, de esta manera, mantenerlos hidratados.

3 Evita los lentes de contacto

Si tienes resequedad ocular, evita usar lentes de contacto. Recuerda que los ambientes secos y fríos hacen que tus ojos se resequen aún más y, si usas lentes de contacto, pueden generarte molestias.

Pregúntale a un especialista en salud visual si puedes aplicar gotas humectantes o lágrimas artificiales. Si las molestias persisten, regresa con el especialista para que revise tus ojos.

Si tienes resequedad ocular, evita los lentes de contacto. Foto: Cortesía
Si tienes resequedad ocular, evita los lentes de contacto. Foto: Cortesía

4 Usa lentes

Las gafas de sol no son solo para los días soleados, también deberían usarse en invierno, porque de noviembre a marzo pueden ayudar a reducir el resplandor característico de la estación y los dolores de cabeza relacionados con la visión.

Mientras que el sol está más bajo en el cielo durante los meses de invierno, los rayos ultravioleta son igualmente intensos. Y, en algunos casos, los meses más fríos conllevan el riesgo de una doble exposición a los rayos UV.

La luz del sol rebota en entornos húmedos y helados, produciendo un resplandor y duplicando la exposición a los dañinos rayos UV.

Una opción para que tus ojos estén cómodos, además de lucir a la moda este invierno, son los lentes inteligentes a la luz Transitions, las cuales cuentan con tecnología que no solo te protege contra el 100% de los rayos UV, sino que también bloquea la luz azul nociva que emiten las pantallas de nuestros dispositivos digitales e incluso de la luz natural.

Además, gracias a su tecnología de transición (claros en interiores y oscuros en exteriores) puedes elegir entre seis tonalidades diferentes: verde, café, gris, amatista, índigo y ámbar para tener un look aún más chic y moderno.

Con la tecnología adecuada, los lentes graduados también pueden protegerte de la radiación solar. Foto: Cortesía
Con la tecnología adecuada, los lentes graduados también pueden protegerte de la radiación solar. Foto: Cortesía

5 Agrega a tu dieta frutas y verduras

Llevar una buena alimentación también contribuye a tu salud visual; por ello, recomendable que todos los días comas frutas y verduras, además de ácidos grasos y omega-3.